A este lado

En los aeropuertos el café cuesta lo mismo que un trayecto corto en taxi y sabe a una reclamación que nadie va a atender. Lo pedí porque todavía faltaban cuarenta minutos para que aterrizara el vuelo de una amiga y porque esperar sin sujetar nada entre las manos resulta demasiado evidente. El vaso quemaba. El […]